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Beneficios de la Lactancia Materna en la Salud Oral

La doctora Clara Serna Muñoz, odontopediatra exclusiva en Vélez&Lozano, clínica dental de Murcia, nos habla hoy sobre los beneficios de la lactancia materna sobre la salud general, un aspecto cada vez más evidente, tanto como el creciente número de los grupos de apoyo a la lactancia, que cuentan cada vez con más miembros en la Región de Murcia.

Figura 1

Además de la alimentación del bebé, la lactancia abarca un amplio abanico de sensaciones y emociones que la convierten en una experiencia única. Si bien los beneficios de la lactancia para la salud general son conocidos, queremos enumerar muchos de los beneficios en la Salud bucodental:

Figura 2

– Aunque no exista evidencia científica determinante de la relación de la lactancia materna con una correcta oclusión, sí podemos afirmar que aquellos niños amamantados hacen un menor uso del biberón y el chupete y por tanto, esto disminuye el riesgo de desarrollar una maloclusión (es decir, de que el niño se desarrolle mordiendo mal o con apiñamiento de dientes). Además, el tiempo que tarda el bebé en amamantar es muy superior al que tarda en acabar un biberón, por lo que el ejercicio de la musculatura es mayor en la lactancia materna que en la lactancia artificial, favoreciendo así el desarrollo de una correcta oclusión.

– La función muscular durante la lactancia favorece el mejor desarrollo de los maxilares y facilita la erupción y alineación de los dientes. El amamantamiento favorece el avance mandibular (los bebés tienen una posición más posterior de la mandíbula que se va adelantando con el desarrollo), mientras que la succión por biberón y chupete hacen movimientos a la inversa.

– Además, succionar la leche materna supone un mayor esfuerzo para la musculatura del bebé, que se manifiesta en mayor cansancio y una inducción al sueño, positivo para sus ritmos circadianos, hecho que se ve favorecido por el contacto con la madre. En este sentido, la leche materna contiene L-triptófano, una enzima que favorece el sueño, y que unida al contacto con la madre y el pecho materno, ayuda a dormir más.

– La leche materna posee ciertos factores de protección para los dientes, como la caseína. Esta proteína se une a la estructura del esmalte dental, reduciendo su solubilidad y disminuyendo el riesgo de que se adhieran las principales bacterias responsables de la caries, los Streptococos Mutans.

Figura 3

– En ocasiones se ha asociado la lactancia materna a la enfermedad más frecuente en niños: la caries. Sin embargo, no existe evidencia científica que relaciones caries y lactancia, y SI existe evidencia de los múltiples beneficios para la salud, por lo que la doctora Clara Serna Muñoz, directora de MurciaDentalHome, apoya firmemente la lactancia, al tiempo que aconseja las siguientes pautas para prevenir la caries:

  1. Evitar hábitos de transmisión salival. La boca del bebé cuando nace está libre de bacterias, pero no por mucho tiempo. Poco a poco se va colonizando, siendo muy importante que las primeras bacterias que entran en contacto no sean pató Hábitos como compartir utensilios para comer, limpiar el chupete con nuestra boca o soplar la comida para enfriarla pueden favorecer la transmisión de bacterias. Por ello es tan importante que exista una buena salud oral familiar, haciendo hincapié en la salud oral materna principalmente. Cuanto más tarde entren en contacto las bacterias responsables de la caries con la boca del niño, menor riesgo hay de sufrir caries de inicio temprano.

Figura 4

  1. Cepillado dental al menos dos veces al día. Desde el momento en el que nace el primer diente, debe comenzarse el cepillado. La utilización de pasta dental debe emplearse desde que erupciona el primer diente. Esta cantidad de pasta debe ser mínima (Cantidad “raspada”, como muestra la imagen) y la concentración del flúor debe ser de 1000 ppm.

Figura 5

  1. Espaciar el intervalo de comidas (leche o sólidos) mínimo 2 horas desde que salen los dientes. La saliva tiene capacidad para remineralizar el esmalte, pero necesita un tiempo de al menos dos horas. Si en un intervalo menor introducimos azúcar en la boca, la saliva pierde esa capacidad y aumenta el riesgo de que aparezca una lesión por caries.

Figura 6

  1. Intentar que el bebé no se duerma con restos de alimento en la boca, desde el momento en el que existen dientes. Los niños deben dormir con la boca limpia desde que salen los dientes ya que por la noche no producimos saliva y la autolimpieza natural que se produce al tragar no tiene lugar. En los casos de lactancia materna a demanda y alto riesgo de caries (determinado por su Odontopediatra) aconsejamos eliminar los restos de leche con una gasa de algodón.

Figura 7

  1. Retrasar al máximo la incorporación de azúcar en la dieta. La sacarosa, que es el azúcar que más se utiliza en repostería y alimentación, es la más perjudicial para los dientes. Diversos estudios han demostrado que el consumo de este azúcar en los primeros años de vida es capaz de influenciar en la prevalencia de futuras lesiones de caries. Desgraciadamente, es muy difícil eliminar la sacarosa de la dieta ya que se encuentra presente en multitud de alimentos (zumos, batidos, galletas, magdalenas, cereales de desayuno, yogures azucarados).

Figura 8

  1. Visitar al Odontopediatra antes del primer año de vida, con el objetivo de orientarnos en prevención en materia de salud oral. Una visita al dentista infantil antes del primer año de vida tiene como resultado cero caries.

Figura 9

Escrito por: Clara Serna Muñoz, Odontopediatra

Clínica Dental Vélez&Lozano

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El cepillado dental en la infancia: por qué, cómo y cuándo

Muchas veces nos surgen dudas a la hora de decidir cuándo comenzar con el cepillado de nuestros hijos. Por esto, a la hora de seguir unas directrices, debemos dirigirnos a organizaciones científicas independientes, como la Academia Americana de Odontopediatría, la Academia Europea de Odontología Infantil o la Asociación Española de Odontología Pediátrica, que pueden orientarnos sobre el tema.

En esta ocasión, la doctora Clara Serna Muñoz, máster en odontopediatría por el Hospital San Rafael de Madrid, y odontólogo infantil especializado en la clínica dental Vélez&Lozano de Murcia, nos explicará cuándo y cómo debemos comenzar con un hábito que marcará el futuro de la calidad de vida oral de nuestros hijos.

¿Cuándo comienzo a lavarle los dientes a mi bebé?

Se recomienda iniciar la higiene oral antes de la erupción del primer diente para favorecer que el bebé se vaya acostumbrando a la manipulación de su boca por parte de los padres durante los primeros meses de vida, y conseguir además la estimulación de la misma.

Para realizar esta tarea, disponemos de múltiples dispositivos en el mercado que nos sirven de gran ayuda, como los que podemos ver en la siguiente imagen:

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¿Cuándo debo empezar a usar pasta dental para cepillar los dientes de mis hijos?

El uso de la pasta dental debe iniciarse en cuanto erupciona el primer diente. La cantidad de flúor recomendada en una pasta infantil hasta los 6 años es de 1000 ppm (abreviatura de “partes por millón”), dato que aparecerá reflejado en el envase y que podemos consultar fácilmente a la hora de elegir un dentífrico para nuestros hijos.

A partir de los 6 años, se debe aumentar el contenido de flúor hasta 1450 ppm, que es la cantidad que contienen los dentífricos más comunes.

En cualquier caso, para ajustar estas cantidades en función del riesgo individual de caries de un niño, es conveniente realizar un test salival y un análisis de dieta que permita recomendar el dentífrico más adecuado, acudiendo para ello a odontopediatras especializados o a un Dental Home, u hogar dental.

¿Cuánta pasta de dientes hay que poner en el cepillo de un niño?

El contenido en flúor de un dentífrico se mantiene en 1000 ppm hasta los 6 años, pero durante este tiempo variaremos la cantidad de de pasta que debemos utilizar:

  • Hasta los 3 años de edad, la cantidad que se recomienda es “raspada”, ya que el niño no habrá aprendido a escupir todavía. Esta cantidad no supone ningún riesgo para el bebé, y sí un gran beneficio para una dentición en constante cambio.
  • A partir de los 3 años, la cantidad deberá ser del tamaño de un guisante. Además, es importante recordar que el niño debe escupir una vez realizado el cepillado dental.

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¿Los niños deben cepillarse solos los dientes o deben hacerlo los papás?

Los niños no suelen tener la destreza manual suficiente hasta los 7-8 años para cepillarse correctamente por sí solos, por lo que, por norma general, deben seguirse las siguientes pautas:

  • Hasta los 3 años, el cepillado lo realizan los padres, aunque podemos dejarle el cepillo al bebé (sin pasta) para que juegue con él antes o después del cepillado.
  • De los 3 a los 6 años, el cepillado lo hacen los niños pero lo ‘repasan’ los padres.
  • De los 6 a los 8 años, el cepillado lo hacen los niños con supervisión de los papás.

¿Cómo le cepillo los dientes a mi bebé?

El cepillado de dientes de un bebé debe ser rápido y eficaz. Es importante levantarles el labio y realizar movimientos de barrido desde la encía hacia el diente. Hay que limpiar todas las superficies (caras internas, caras externas y cara oclusales, por donde se realiza la masticación)

Podemos hacer movimientos circulares si nos resulta más sencillo, pero nunca cepillarlos únicamente de arriba hacia abajo o en movimientos transversales. La técnica ideal será siempre aquella que realice un barrido desde la encía hacia el diente.

Para obtener más información sobre este particular, su odontopediatra especializado, como la doctora Clara Serna en Murcia, podrá ofrecerle toda la información que necesite.

¿Qué cepillo de dientes es el más adecuado para un niño?

Existen múltiples opciones disponibles y lo idóneo es escoger un cepillo con el mango largo para que los padres puedan manejarlo bien y con el cabezal pequeño, adaptado a la boca de los niños.

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¿Puedo usar un cepillo de dientes eléctrico en niños?

Afirmativo. Además, hay evidencia científica de que el cepillado eléctrico con tecnología oscilante-rotacional-pulsátil elimina más placa que el cepillado manual. Ya existen múltiples cepillos eléctricos con esta tecnología adaptados para los más peques.

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A este respecto, cabe recordar que la dentición infantil se completa alrededor de los 3 años, y desde ese momento podemos introducir el cepillado eléctrico. Al igual que con el cepillo manual, debe hacerse siempre supervisado por los padres hasta que el niño es capaz de hacerlo por sí solo.

Al igual que en otros aspectos puede ser conveniente que los niños reciban indicaciones precisas de un odontopediatra o un higienista dental con formación en odontología infantil, acerca de cuáles son los movimientos indicados con este tipo de cepillos.

Escrito por: Clara Serna Muñoz, Odontopediatra

Clínica Dental Vélez&Lozano

Mi hij@ no quiere llevar “brackets”, ¿qué hago?

En la sociedad contemporánea cada vez es más importante para el desarrollo personal y profesional de cualquier individuo disfrutar de una imagen cuidada que nos permita interaccionar con facilidad con las personas que nos rodean.

En este sentido, la sonrisa es un factor de gran importancia para la estética facial de cualquier persona, motivo por el cual cada vez son más las personas que deciden iniciar un tratamiento de ortodoncia para mejorar la posición de sus dientes, consiguiendo con ello una masticación más efectiva y una sonrisa más atractiva.

dientes oreja

¿Qué ve en esta imagen? Muchas personas no se dan cuenta de que al hombre le falta una oreja… y sí del resto de comida presente en sus dientes

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